Sentados sobre las ramas de un árbol
Hablar, reír, llorar;
En ocasiones hasta caer,
Pero volver a subir.
En nuestro nido
Tal vez conformado por frágiles hojas,
Pero ante adversidades tenaz.
Cambian las estaciones
Y con ellas los colores.
Nos vestimos diferente,
Nos sentimos igual.
Mientras hablemos, riamos y lloremos
Tendremos un nido.
Mientras exista el lazo que nos une,
Seguiremos allí, sentados.