Me gustan las cartas.
Me gusta como siempre las releo, como si fuera a encontrar entre lineas algo que no había visto la primera o la segunda vez. Me gusta redescubrirlas con cada lectura, sonreír de nuevo, llorar de nuevo, y hacerlo como si no lo hubiese hecho antes.
Y amo como traen consigo, con el tiempo, ese río de memorias.