Abro los ojos
No quiero ver en mi mente,
Lo que veo me atormenta.
Es una sonrisa
Que está estancada allí...
Cada segundo,
Cada hora,
Cada (minúsculo) instante.
Una sonrisa,
Y no una sonrisa cualquiera,
Tu sonrisa.
¡Tan única! ¡tan tú!
Y tú que eres tan yo.
Trato de acallar su bullicio,
El bullicio más sutil de todos,
Pero él me acalla a mí.
Entonces me percato
Que no es más que tu música
Y tu música me hace bailar;
Un, dos, tres...
Un, dos, tres...
... Cierro los ojos.